Aspectos Psíquicos De La Obesidad
La obesidad es un serio problema de salud, no es sólo un problema estético, porque aumenta en 12 veces la mortalidad del que la sufre e incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, como el infarto agudo de miocardio, la diabetes, el infarto cerebral, la arteriosclerosis, etc. Una persona obesa vive de promedio 10 años menos que una persona delgada.
Muchos autores consideran la obesidad la pandemia del siglo XXI (una pandemia es una epidemia a nivel mundial), es una patología que está aumentando en todo el mundo y la lucha contra la misma se está convirtiendo en un problema de salud prioritario.
La obesidad está aumentando también de manera alarmante en los niños. Lo mejor en estos casos es prevenir, es recomendable acostumbrarles a comer fruta o yogur cuando quieran comer algo dulce, limitar el consumo de golosinas y dulces, es mejor darles un bocadillo que un bollo para merendar, y dentro de los bocadillos es mejor uno de jamón o queso que los de embutidos tipo chorizo o salchichón, más grasos. Y sobre todo, no hay que taparle la boca al niño con dulces y chucherías, para que deje de llorar o de “molestar”.
En España concretamente el 80% de la población está por encima del peso recomendado. Tendríamos que distinguir entre obesidad y sobrepeso. Para hablar de cualquiera de los dos nos remitimos al Índice de masa corporal (IMC) que indica el estado nutricional de la persona considerando dos factores elementales: Su peso actual y su altura, la fórmula sería: peso actual en kg / (altura, en metros2). El IMC normal se sitúa entre 18 y 25, entre 25 y 30 se habla de sobrepeso y cuando el IMC está por encima de 30 se habla de obesidad, por encima de 45 se habla de obesidad mórbida.
Hay diferentes tipos de obesidad, está la llamada obesidad central o troncular, por ejemplo Obelix, si lo han visto alguna vez, recordarán que tiene la cintura más grande que la cadera, y la obesidad global, que sería la de las Venus de Rubens. Esta distinción es importante porque la incidencia de enfermedades cardiovasculares es mayor en la obesidad central, que por otra parte es más frecuente en los hombres, el índice cintura cadera mayor de 1 en los hombres y mayor de 0,85 en las mujeres se asocia a complicaciones metabólicas, como la diabetes, la hipertensión arterial, etc.
Desde la medicina, se dice que las causas de obesidad son la mala alimentación, demasiado rica en grasas y en hidratos de carbono, y el sedentarismo, además de señalar que hay una base genética. Pero qué es lo que lleva al paciente a comer mucho más de lo que precisa para realizar sus actividades diarias, sólo nos lo
puede responder el psicoanálisis, y aunque cada caso es singular y sólo podrá saberse del deseo en juego cuando el paciente hable en el marco de la relación analítica, podemos señalar algunas cuestiones psíquicas generales que podrían jugar un papel fundamental en la obesidad.
A veces, lo que lleva al paciente a comer mucho más allá de lo necesario, es el miedo a morirse de hambre, aunque nos parezca mentira viéndolo desde fuera con sus 150 kilos, el miedo no tiene nada que ver con algo racional. Otras veces es un equivalente de un ataque de angustia que cursa como ataque de bulimia. También puede ser una cosa de pudor, hay mujeres que engordan tanto para esconder sus formas femeninas, al engordar también se masculinizan, pierden pelo, como los hombres, porque en la grasa se producen andrógenos (hormonas masculinas).
También puede ser para estar acompañados, se hacen acompañar de la comida, como una suerte de canibalismo, de hecho algunas veces lo que comen tiene nombre de persona: magdalena, judías, galletas maría, o por ejemplo cuando llamamos a nuestra pareja bomboncito, o cuando decimos está para comérselo… son todo metáforas canibalísticas.
La frase yo me lo guiso, yo me lo como tiene algo que ver con la obesidad. Algunos gordos podríamos decir que tienen aires de autosuficiencia: yo me lo guiso, yo me lo como, él solo lo hace todo, pero solo, sólo se puede comer, para el resto se necesita a los otros.
La obesidad también puede ser una ambición desmedida, una ambición fuera de lugar, en vez de crecer socialmente y obtener logros sociales, culturales, crece a lo ancho. Sabemos también que “los kilos” es una forma de nombrar al dinero “los millones”.
En conclusión, podremos poner todas las dietas que queramos, hay muchas excelentes, pero no vamos a conseguir que el paciente adelgace y se mantenga sino tratamos los factores psíquicos, es decir, es necesario que el paciente se psicoanalice.
Alejandra Menassa de Lucia. Psicoanalista-Médico
especialista en Medicina Interna
Madrid: 91 547 01 63
Artículo publicado en
Articulandia.Com
| Sobre el Autor: |
| Alejandra Menassa de Lucia |
| La Dra. Alejandra Menassa es médico, especialista en Medicina Interna y Psicoanalista. Directora del Departamento de Clínica de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero y docente del seminario de Medicina Psicosomática. Ha publicado: Psicoanálisis y Medicina, Medicina Psicosomática 1 |
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