Aprende a mirar a tu hijo más allá de su etiqueta diagnóstica
Cuando los padres comienzan a notar que su hijo o hija no es como el resto de sus compañeros, bien porque es más listo, más inmaduro o más inquieto; comienzan a visitar a diversos especialistas hasta que alguien le realiza un diagnóstico y les explica que lo que le ocurre a su pequeño es que tiene un síndrome, una enfermedad o un trastorno determinado.
En el momento en que les comunican el diagnóstico, y siempre después de haber pasado la etapa de negación y desesperación, los padres descansan, porque ya saben “lo que tiene su hijo”. Sin embargo, un error que muchos suelen cometer es asumir lo que éste puede o no puede aprender o conseguir, basándose exclusivamente en las características de la etiqueta que el especialista le ha colocado. Pero, ¿qué es realmente una etiqueta diagnóstica?
La controversial etiqueta diagnóstica
Todos los que nos dedicamos al mundo de la Psiquiatría, la Psicología o la Psicopedagogía hemos escuchado o visionado en documentales a profesionales y padres que se oponen al uso de las etiquetas diagnósticas argumentando que son “inventadas”.
Lo cierto es que inventadas o no, es cierto que todos los niños que tienen un diagnóstico de TDAH se comportan de forma más o menos parecida, a los Aspergers les sucede lo mismo y a los disléxicos, también. Desde mi punto de vista no es el etiquetado el problema, sino las implicaciones que tiene para la persona a la que le ponemos la etiqueta.
La etiqueta diagnostica al trastorno, no a la persona
Los diagnósticos que se realizan sobre Necesidades Educativas Especiales, parten todos de los criterios propuestos por dos organismos: la APA (American Psychiatric Association) y la OMS (Organización Mundial de la Salud). Sin embargo, es necesario aclarar que los manuales diagnósticos propuestos por estos organismos se centran en la diagnosis y no en la praxis.
Para que se entienda, a los profesionales de las áreas relacionadas con la psicología y la pedagogía nos enseñan fundamentalmente a diagnosticar, después nos presentan unas nociones muy generales y básicas de cómo intervenir en los trastornos más comunes (no en todos); y los cursos, el deseo de aprender de cada profesional, el área en que desee especializarse y la práctica, hacen el resto.
Desde esta perspectiva, la mayoría de los padres terminan sabiendo más del trastorno de su hijo que los profesionales que los atendemos. Por eso, estoy empeñada en que el mejor terapeuta para el niño o la niña, son sus propios padres, y que los profesionales sólo podemos apoyarlos.
Mira a tu hijo más allá de su etiqueta
Si nos quedamos con lo que dicen los libros y universidades, no deberíamos aceptar que personas como Nick Vujicic pudiesen utilizar un teléfono sin adaptarlo previamente, o Sir Richard Branson, no podría ser capaz de dirigir con éxito sus más de 400 compañías, pues la dislexia profunda que sufre haría imposible la carga de lectura que implica tener tantos informes diarios que leer.
Estas dos personas son sólo unos pocos casos que demuestran que el profesional que se atreve a decir “debes aceptar que tu hijo jamás llevará una vida normal” o “es necesario que comiences a darte cuenta de que tu hijo tiene limitaciones” ESTÁ TOTAMENTE EQUIVOCADO.
Pero, los padres que asumen como verdaderas este tipo de afirmaciones, lo están aún más. Ahora bien, no quiero que me malinterpretes, un TDAH, lo será toda su vida, pero puede aprender a vivir con el trastorno e incluso aprovecharlo a su favor para desarrollar la resiliencia, la empatía y cualquier otra habilidad que le ayude no sólo a ser como los otros, sino en casos como los que mencioné anteriormente, a sobresalir.
Por ello, creo que es fundamental que todos los que trabajamos y vivimos con personas con Necesidades Educativas Especiales o Trastornos Mentales, comencemos a mirarlos desde una perspectiva diferente: la de las personas que son; y que trabajemos juntos para ayudarlos a ser mejores personas cada día.
Una psicopedagoga que mira más allá de la etiquetas,
Jenny Guerra Hernández
www.PsicopedagogiaenCasa.com
Artículo publicado en
Articulandia.Com
| Sobre el Autor: |
| Jenny Guerra Hernández |
| Jenny Guerra Hernández es Maestra de Lengua Extranjera (inglés), Psicopedagoga, Psicomotricista, Coach personal experta en autismo, sobredotación y Creatividad.
Actualmente compagina su trabajo como coodinadora de los gabinetes psicopedagógicos Fácilmente con su trabajo como creadora de contenidos educativos digitales y marketer de internet.
Todos sus proyectos comparten la misma premisa: hacer fácil lo difícil y conseguir facilitar el aprendizaje de la persona independientemente de las dificultades que esta pueda tener.
A lo largo de su carrera profesional ha desempeñado infinidad de profesiones: artista plástica, profesora de danzas del mundo, cocinera para catering de comida internacional, bibliotecaria, etc.; Esta formación y su deseo por ayudar a los demás a convertirse en expertos en las áreas que deseen es su máxima inspiración.
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