El Valor Del Ser Humano
Vengo de una boda. Se han casado dos personas muy allegadas a mí. Éste tendría que ser un evento especial y alegre, por lo menos atractivo, gracioso o sugerente, no sé. Sin embargo ha sido una lección de vida para todos los asistentes.
Estas dos personas que hoy se han dado el sí están unidas por experiencias difíciles, por baches irónicos del destino, por crueles hechos y mórbidas realidades. Son dos personas que llevan diez años juntas y que han batallado en el mismo frente contra un enemigo despiadado.
Hace una semana ese enemigo ganó una batalla y casi se les echó encima. Estaba a punto de arruinarles la ilusión, la alegría de vivir, el sentimiento de formar parte del mundo. De hecho casi lo consigue. Pero los dos le han plantado cara y ha decidido volver al frente y coger las armas más potentes para luchar por la vida: las del amor. Y se han casado.
Hoy he visto a ese enemigo reducido, por unos momentos, a un esperpento. No era una enfermedad tan grotesca: era un rasguño en el dedo meñique del pie. Porque estas dos personas que hoy se han casado le han pegado una bofetada a la enfermedad, los dos juntos y la han reducido al pozo ciego donde debería quedarse.
Estoy orgullosa de ellos, de su valentía, de su coraje al luchar por la vida, al decirnos a todos - ¿y qué pasa? Aquí estamos los dos con nuestro amor, para lo que venga.-
En mi corazón enciendo una vela de esperanza para él y otra de fuerza para ella, y quisiera pedirle a Dios que esa vela les alumbre y les dé la energía que haga falta para que, cuando estén en el campo de batalla, -que va a ser ya pronto-, carguen sus armas y envíen al enemigo de vuelta al Infierno.
Hoy ninguno de nosotros podía leeros nada. Ninguno ha podido expresar la rabia conjunta, pero supongo que todos pensábamos lo mismo. Nos habéis dado la mayor lección que pueda recibir una persona, ya lo ha dicho el juez de paz: ante lo que viene, de nada vale nada; es el amor lo único que nos lleva, lo que nos sostiene, lo que nos falta o nos sobra. La verdad es que en esta vida ninguno de nosotros sabe cómo se va a levantar mañana. Vosotros por lo menos sabéis que lo haréis juntos y que el uno agarrará la mano del otro y que seréis más fuertes.
Mucha suerte a los dos y gracias por hacerme testigo de un aprendizaje así.
En las bodas de mis alegados suelen poner siempre una Salve que revuelve el alma. Hoy ese Olé es por vosotros: Olé, Olé y Olé
Artículo publicado en
Articulandia.Com
| Sobre el Autor: |
| Maria Garcia Trinidad |
| María García Trinidad es Licenciada en Filología Hispánica. Escribe narrativa breve y poesía. Trabaja de profesora de Lengua y Literatura castellana. |
|
| |
| Artículo publicado en
Articulandia.Com |
| Autor de este artículo: Maria Garcia Trinidad |
| Website del Autor: |
|
Publícalo
En Tu Blog
Atencion - La utilización y distribución de este artículo en otros sitios
web es autorizada manteniendo sin cambios el contenido. Esto incluye enlaces activos existentes y la caja amarilla con la información del autor. Cualquier modificación inhabilita a la utilización de este material. El enlace a www.articulandia.com también debe ser mantenido intacto.