¿Qué hacer si tienes una enfermedad incurable?
¿Cuándo la vida comienza a escapársenos y la muerte se vuelve una certeza, que camino seguir? Si tienes una enfermedad grave para la cual aún no existe cura, es apenas normal que cuando te den la noticia sientas que todo termino para ti, que tu mundo se derrumba, que entres en un período de depresión, temor e incertidumbre y que te niegues a aceptar en principio esta dura realidad.
Como psicóloga considero que hacer un duelo por tan grave pérdida es aconsejable, saludable y apenas natural. Llore todo cuanto necesite. Auto compadézcase por un tiempo, investigue y aprenda todo lo que pueda sobre su enfermedad, pero póngale a este período un límite razonable de tiempo, no se quede en esta etapa, luego de lo cual permítase renacer y en vez de pensar en lo que ha perdido planee lo que quiere y puede hacer a partir de la fecha.
Saber que no hay cura, que irremediablemente cada día estarás peor es doloroso, pero recuerda que aún estas vivo y que la vida pese a todo te sigue ofreciendo un sinnúmero de maravillosas posibilidades, que están ahí, sólo tienes que decidirte a tomarlas.
Lo más aconsejable en vez de preguntarse ¿Por qué yo? Es cuestionarse ¿Por qué no yo? Quien eres tú para qué nada te suceda?, la vida es un don, un regalo. Sin embargo durante su discurrir todos estamos expuestos a experiencias agradables y otras que no lo son, lo importante es nuestra manera de asumirlas.
El mundo es una gran escuela a la cual venimos a aprender, en el camino hay pruebas difíciles de superar, situaciones que nos causan inmenso dolor, tanto que inicialmente pensamos que no seremos capaces de enfrentarlas. Sin embargo no olvides que tenemos dentro de nosotros la fuerza y la luz necesaria para salir airosos de tales desafíos, aunque no lo entendamos ahora y nos resistamos, si decidimos aceptar el reto lograremos convertirnos en mejores seres humanos. El dolor nos purifica y enaltece.
No perdamos nunca la fe, este es el más valioso de los tesoros, en los momentos de pruebas difíciles nos será particularmente útil, si realmente creemos en Dios, dejaremos en sus manos aquello que no podemos solucionar y trabajaremos sólo por arreglar lo que está a nuestro alcance. Si tenemos fe por qué tener miedo, por qué angustiarnos.... La fe presupone una absoluta confianza y una entrega que llena de paz el corazón.
Si quieres aminorar tu pena no te dediques hablar y pensar todo el tiempo en tus problemas y preocupaciones, empléate en escuchar con atención y amor los dolores de otros y trata de brindarles consuelo y compañía. Este es un remedio infalible para paliar con nuestra nostalgia, ensáyalo.
Todos estamos aquí de paso, aunque algunos finjan que son inmortales, si estas enfermo eres de algún modo privilegiado, la enfermedad nos hace más conscientes de lo efímeros que somos, nos obliga a replantear la vida, reorganizar nuestra escala de valores, nos lleva a preocuparnos sólo por los asuntos verdaderamente importantes, nos permite valorar más las cosas pequeñas, aquilatar a nuestros seres queridos y el tiempo que la vida nos otorga.
¿Qué vas hacer con la vida que te queda? dedicarte a llorar o vas a vivir, aún no te han enterrado, el sol salió, hay flores afuera, hay seres queridos para abrazar, vive, vive intensamente, disfruta cada pequeña cosa, ama, ama intensamente para eso estas aquí, tienes cosas que hacer, tareas inconclusas que resolver.
Recuerda que las mayores limitaciones no tienen su origen en nuestra condición física sino en las barreras mentales que nosotros mismos construimos. Cuando dejamos de soñar y no nos permitimos ser felices, realmente empezamos a morir, no te rindas...
Creo que tengo autoridad moral para hablar sobre el tema, por mi profesión y porque yo misma padezco una enfermedad neurodegenerativa para la cual en el momento no hay cura.
A menudo me dicen que admiran mi coraje para llevar esta penosa enfermedad, ellos desconocen que no hay nada admirable en ello, tengo solo dos opciones: la primera, llevar mi cruz peleando, llorando y maldiciendo, deprimiéndome y por ende bajando mis defensas o la segunda llevarla con paciencia y optimismo, lo que beneficia mi sistema inmunológico y mejora mi calidad de vida y la de quienes me rodean. ¿Qué es lo más inteligente que podemos hacer?
Al fin y al cabo la muerte, sólo es una puerta para trascender para transformarnos y para regresar a la casa de nuestro Padre.
Me gustaría conocer tu opinión, envíame un mensaje al correo: cuentoadopcion@hotmail.com
Amelia Rodríguez Gutiérrez
Psicóloga
www.cuentoadopcion.blogspot.com
www.versosamor22.blogspot.com
Artículo publicado en
Articulandia.Com
| Sobre el Autor: |
| Amelia Rodríguez Gutiérrez |
| Amelia es una psicóloga colombiana, radicada en la ciudad de Bogotá. Ha escrito 2 libros: - Poesía para endulzar el alma - Mi maravillosa historia de adopción |
|
Publícalo
En Tu Blog
Atencion - La utilización y distribución de este artículo en otros sitios
web es autorizada manteniendo sin cambios el contenido. Esto incluye enlaces activos existentes y la caja amarilla con la información del autor. Cualquier modificación inhabilita a la utilización de este material. El enlace a www.articulandia.com también debe ser mantenido intacto.