Los errores más comunes después del truene
Por Pisc. Juan Antonio Barrera Méndez
(En el reino del corazón, no gobierna la cabeza)
Roberto y Julia iniciaron una relación de pareja hace tres años. El primer momento en que se conocieron fue como un verdadero poema. Ambos se agradaron no solo física sino emocionalmente. Era uno de esos amores en donde según ellos estaban hechos: ¡el uno para el otro!. Rápidamente hicieron planes para casarse y vivir juntos. Sin embargo, unos meses después de la llegada de su primer hijo, las cosas empezaron a salirse de control y ahora se han separado. La separación les ha hecho pensar que es posible una reconciliación y están intentando sin éxito algunas estrategias que les hacen sentirse cada vez más desilusionados.
Cuando se presenta una separación emocionalmente estamos fuera sí y puede llevarnos a un encuentro de emociones contradictorias (positivas y negativas) al mismo tiempo. Emoción significa conmover. Son diversos impulsos que nos llevan a actuar. También puede ser entendida como una agitación o perturbación de la mente. Son estados caracterizados por activación fisiológica (sudoración, palpitaciones, elevación de la presión sanguínea, variaciones en el ritmo cardiaco, producción de adrenalina, etc), cambios en la expresión facial (cara de alegría, tristeza o enojo), postura (postura tensa y defensiva) y sentimientos subjetivos.
También se presentan por una activación fisiológica y de pensamientos subjetivos tales como:
• Emociones primarias son: alegría, aceptación (receptividad), temor, sorpresa, tristeza, disgusto, enojo, anticipación (Plutchik, 1994).
• Emociones secundarias son: optimismo, amor, sumisión, sobrecogimiento, decepción, remordimiento, desprecio, agresión (Idem).
Esto se complica aún si la persona se siente aún enamorada de la ex pareja. “El enamoramiento es un estado emocional asociado con la euforia, el placer, el erotismo, la gratitud, la felicidad, el éxtasis y otras emociones más. Se puede distinguir claramente a diez pasos de distancia a una persona que esta alcoholizada o a alguien enamorado. El enamoramiento se hace presente en diferentes áreas de la vida de las personas: a nivel psicológico, fisiológico, celular, social, etcétera. … Un estado de enamoramiento es similar al cuadro psiquiátrico denominado: “Desorden Obsesivo Compulsivo (DOC). Padecerlo impulsa a una persona a actuar de forma compulsiva, repetitiva e irracional la mayor parte de las veces. En su versión positiva el enamorado puede repetir mil y un veces a la persona amada: “te amo”. Mientras que en el lado negativo, el mismo número de veces la persona desencantada puede decirle: “te odio”. ” (Barrera, 2008).
Una persona en ese estado enferma materialmente de amor o de una crisis de apego y presenta estados como: depresión, ansiedad, angustia, nerviosismo, irritabilidad, vacío existencial, ira, tristeza, miedo al futuro, melancolía, sensación de abandono, de extrañar al ser querido, decepción, episodios de violencia (contenida o manifiesta) contra la ex pareja, desilusión, confusión, olvidos, desprecio, y por contradictorio que parezca en lo positivo se idealiza a la pareja y se tienen remembranzas de episodios vividos de forma positiva. Estos últimos muchas veces se presentan inconscientemente en los sueños.
Ello da como resultado intentar una serie de acciones intentando rescatar la relación de pareja, sin medir las consecuencias. A continuación se enlistan los principales errores que cometen las parejas después del truene:
• Caer en el borrón y cuenta nueva (el pasado ya paso y nunca más hay que hablar de ello)
• Idealizar a la persona amada
• Suponer que por extrañar a la otra persona se le ama profundamente
• Acostarse con la/él ex buscando una reconciliación (Nos llevamos perfecto en la cama)
• Negar que te afecto el rompimiento
• Pasarla maldiciendo eternamente a la otra persona por el daño que nos hizo
• Seguir en contacto y preocupado como si aún vivieran juntos
• Pensar que un clavo saca a otro clavo (Iniciar una nueva relación inmediatamente, hay quienes buscan a los exnovios(as) o a quien sea)
• Seguir en contacto con los amigos o la ex familia política para saber ¿qué hace el/la ex?
• Intentar la reconciliación saliendo juntos de vacaciones
• Mandar recados (mail o celular) equivocadamente para que el ex se entere de nuestro estado de ánimo
• Buscarle insistentemente por suponer que es la única persona con la que se puede hacer un proyecto de vida
• Llevarle una serenata
• Chantajearlo a través de los hijos en común
• Darse un tiempo sin recibir una ayuda profesional
• Seguir celebrando las fiestas u otros eventos como si nada hubiera pasado, en fin la lista es interminable.
Hace casi una década, se realizó una interesante investigación sobre los componentes del amor, la cual traigo a colación por su vigencia actual. Nadelsticher (citado en Díaz, 1996), encontró tres elementos básicos del amor:
• Pasión: conformada por la interdependencia emocional, la atracción física y un nivel bajo de indiferencia.
• Intimidad: conformada por altruismo, admiración y tenerse en cuenta.
• Compromiso: conformada por la baja desconfianza en el otro, alto respeto mutuo y baja incompatibilidad en los objetivos de la relación.
Sin caer en el extremo de dar una definición del amor y solo con fines prácticos las acciones emocionales que intentan las personas en una situación de crisis, poco tienen que ver con el crecimiento mutuo de la pareja. Por ejemplo, se vale admirar o que nos guste la pareja pero cuando se idealiza al otro, se pierde el piso y la realidad, pues todas las personas tenemos virtudes y defectos. El ideal no existe.
La relación de pareja es de dos y si uno de los dos no quiere regresar, cualquier intento es prácticamente imposible. Cuando existe un rompimiento es muy importante hacer un balance de lo bueno y lo malo, pasar por un trabajo de duelo y saber que en el rencuentro de la relación de pareja las cosas no pueden seguir siendo iguales. Finalmente, la buena voluntad o el borrón y cuenta nueva sin la asesoría terapéutica o sin analizar los problemas aún sin resolver, solo complica más la relación y ambos miembros tarde o temprano saldrán más lastimados.
Bibliografía
Juan Antonio Barrera (2008) Celos. Editorial Norma, México.
Diaz-Guerrero R. & Díaz-Loving R. (1996). Introducción a la psicología, Editorial Trillas, México.
Plutchik, R. (1994). The psychology and biology of emotion. New York: HarperCollins
Psic. Juan Antonio Barrera
drbarrera@atencion-psicologica.com
www.atencion-psicologica.com
Artículo publicado en
Articulandia.Com
| Sobre el Autor: |
| Juan Antonio Barrera Méndez |
| Director y Terapeuta de Atención y Tratamiento Psicológico, Investigador y profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana en Psicología |
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| Autor de este artículo: Juan Antonio Barrera Méndez |
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